Danilo y la Ley Especial de Naturalización

El presidente Danilo Medina ha iniciado en esta semana una cruzada de consultas con el liderzago político y social de la nación con la finalidad de buscar un consenso ante el proyecto de Ley Especial de Naturalización que enviará probablemente a las cámaras legislativas en el curso de la próxima semana. Dicho proyecto de ley es una forma inteligente y justa del presidente Medina de resolver el grave conflicto que ha generado la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional que, por su carácter inhumano y excluyente, ha puesto ha nuestro país en una difícil situación en todos los organismos y escenarios internacionales.

Cuando Danilo fue electo presidente de la república esa sentencia no existía. Danilo tenía planes específicos y diferentes para enfrentar la realidad de la migración ilegal de haitianos. Durante la campaña electoral siempre dijo que debíamos aprovechar las oportunidades comerciales que nos ofrecía la relación y cercanía con Haití y que iba a impulsar la creación de un tratado de libre comercio para generar un amplio mercado de alrededor de 20 millones consumidores, si sumamos los 10 millones de dominicanos y los 10 millones de haitianos. Los planes del presidente Medina eran desarrollar planes generales y específicos con el gobierno haitiano para que nuestros pueblos pudieran ayudarse mutuamente y los problemas que existen entre ambas naciones se resolvieran con un criterio de cooperación y de unidad mutua, y no con enfrentamientos y fricciones innecesarias y peligrosas.

Pero lo planes de Danilo fueron abortados por la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional. Una sentencia irracional, excluyente, con tinte racista y que le arrebata la nacionalidad dominicana a un grupo considerable de dominicanos de origen haitiano. No fue el presidente Danilo Medina ni ningún funcionario de su gobierno que tomó esa decisión sino un estamento del estado dominicano que no depende del poder ejecutivo. Pero las funestas consecuencias de esa decisión absurda y provocadora han puesto en jaque a la República Dominicana en todos los organsmos internacionales y ha sido el presidente Medina quien ha tenido que pagar los platos rotos de un hecho que lo tomó de sorpresa y para el cuál ni quiera fue consultado.

El presidente Danilo Medina ha tenido y mantendrá firme su voluntad de enfrentar el grave problema generado por esa sentencia con espíritu de concertación, de humildad, de justicia y sobretodo de sentido humano.

Desde el principio él dijo que estaba obligado a acatar esa decisión pero que la misma generaba un grave problema humano que como presidente estaba en la obligación de buscarle una salida. Por eso surge el proyecto de Ley Especial de Naturalización. No es una propuesta para violar la constitución ni para desacatar la irracional sentencia 168-13. Es una propuesta que busca enderezar los entuertos y los conflictos generados por esa decisión que ha puesto a la República Dominicana en la picota internacional. Y aunque el grupo de irracionales nacionalistas hacen ingentes esfuerzos para abortar esta justa salida, el presidente Danilo Medina ha tenido y mantendrá firme su voluntad de enfrentar el grave problema generado por esa sentencia con espíritu de concertación, de humildad, de justicia y sobretodo de sentido humano. Y en esas gestiones cuenta con el apoyo mayoritario de su pueblo que lo percibe y valora como un presidente justo, humano, sensible, humilde y solidario.

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