Cristianos y Tribunal Constitucional

En la presente semana la Confederación Evangélica Dominicana (CONEDO), que presiden los pastores Rafael Montalvo y Raffy Paz y que reúne a más de 5 mil iglesias en el país, se convirtió en la primera institución cristiana evangélica que asume posición frente a la controvertida decisión del Tribunal Constitucional. A continuación reproduzco para mis lectores el documento que contiene esa posición, la cual comparto en su todalidad:

“La CONFRATERNIDAD EVANGELICA DOMINICANA (CONEDO), institución que representa parte de la comunidad evangélica de nuestro país, al cumplirse un mes de dictada la Sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, manifiesta su posición sobre dicho veredicto, para testimonio ante la presente y futuras generaciones, y en tal sentido: RECONOCE el derecho del Estado Dominicano a determinar soberanamente las condiciones para adquirir la nacionalidad dominicana, y la facultad del Tribunal Constitucional de interpretar esas condiciones a la luz de la Constitución; sin apartarse de su deber de proteger los derechos fundamentales reconocidos en ella que vinculan a todos los poderes públicos, entre ellos precisamente el derecho a la nacionalidad, y a no ser privado de ella.

“DISIENTE de los criterios externados en la señalada sentencia por la cual se despoja de su nacionalidad a cuatro generaciones de dominicanos, la mayoría dotados previamente de documentos regularmente emitidos por organismos públicos, por el solo hecho de ser descendientes de inmigrantes indocumentados, modificando así a posteriori y con efecto retroactivo el sentido del texto que normaba la adquisición de la nacionalidad; extendiendo a un significado incomprensible la noción de tránsito, prevista para viajeros de corta estadía, y desconociendo el arraigo de estos ciudadanos con el suelo donde han nacido, han crecido, han vivido, se han educado, han trabajado, se han casado, y han procreado hijos, nietos y biznietos.

“DEPLORA que dicha medida discrimine y afecte a víctimas de la marginalidad social, agravada ahora al ver limitados en la práctica otros derechos esenciales, tales como: estudiar, trabajar, casarse, ejercer el comercio y transitar libremente, protegidos por la condición de nacionales.

“SE IDENTIFICA, acompaña y ofrece su aliento y apoyo pastoral a los nacidos en esta tierra afectados por esta sentencia, que ahora necesitan más que antes nuestro abrazo de fraternidad y solidaridad en medio de su frustración y desesperanza. Así como lo hemos aprendido en las Sagradas Escrituras, la Biblia, las cuales nos muestran un Dios con corazón compasivo hacia las viudas, los huérfanos y los extranjeros, y nos enseñan a mostrar amor y misericordia hacia los más vulnerables e indefensos, tal y como se establece claramente en Levítico capítulo 19, versículos 10, 33 y 34, y en Deuteronomio capítulo 10, versículos del 17 al 20.”

“EXHORTA al gobierno dominicano a regular con responsabilidad social y sensibilidad humana, la inmigración extranjera evitando imponer a los más débiles las consecuencias de la ineficiencia del Estado Dominicano exhibida por varias décadas.

“REQUIERE del Tribunal Constitucional reconsiderar su criterio en casos futuros pendientes de solución, y de esa forma permitir que aquellos que han sido inhabilitados civilmente puedan ser restaurados plenamente a su dominicanidad.

“Por último RECOMIENDA a los pastores y líderes a dar lectura a esta pastoral en sus respectivas iglesias.

Tus comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *