Desacierto del gobierno haitiano

La injusta, inhumana y discriminatoria sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional ha colocado a la República Dominicana en una difícil situación internacional pues ese fallo no tiene asidero para ser defendido en ningún organismo internacional sin que nuestra nación, lamentablemente, salga condenada. Y como dicha decisión afecta de manera directa los derechos adquiridos de una parte considerable de dominicanos de origen haitiano, el gobierno de ese país ha estado haciendo una campaña mundial para que esos efectos nocivos en contra de un sector de inmigrantes históricos de la patria de Toussaint Louverture, sean eliminados.

Y eso es entendible aunque usted no lo comparta. En muchas ocasiones la República Dominicana ha desarrollado grandes jornadas y acciones legales de apoyo a sectores de inmigrantes dominicanos que han sido afectados por decisiones judiciales o administrativas de gobiernos como los de Estados Unidos o España, donde existe una gran comunidad de dominicanos en condición de exiliados económicos. Ahora bien, esa defensa correcta de sus nacionales o descendientes de ellos, no puede llevar a que un gobierno pierda el sentido de ecuanimidad y justicia en sus actuaciones. Esta semana el gobierno haitiano actuó de manera irracional y absurda frente a la República Dominicana propiciando que el Caricom no aprobara el ingreso de la nuestra nación en ese mecanismo por la sentencia del Tribunal Constitucional, luego de haber firmado un acuerdo donde establecía que el diálogo iba a primar en la solucion del impasse creado por esa inhumana sentencia.

La actuación del gobierno haitiano es tan injusta e ilógica que incluso el propio presidente Martelly estuvo presente en la reunión del Caricom en Trinidad y Tobago enarbolando un discurso radical, a sólo una semana de haber autorizado a su canciller a que firmara un acuerdo de entendimiento con el gobierno dominicano para buscar una salida negociada a la situación. El presidente Danilo Medina y su Ministro de la Presidencia Gustavo Montalvo, han hecho todo lo humanamente posible para tratar de enderezar el entuerto creado por la inhumana decisión del Tribunal Constitucional. Y eso lo saben muy bien las autoridades haitianas, por lo que es un contransentido y un grave desacierto su actuación en la reunión del Caricom.

La muestra más clara de que el presidente Mediana y su entorno racional quieren buscar una salida justa es la presentación en esta semana de la Propuesta del Plan de Regularización, donde ponen vías posibles para impulsar una Ley Especial de Naturalización que pueda resolver el grave problema humano creado por la sentencia 168-13. Esta propuesta de plan hecha con cuidado, visión y sobretodo un alto sentido de justicia y humanidad, ha sido duramente criticada por el sector de ultranacionalistas irracionales cuyos planteamientos colindan con el racismo y la exlusión social frente a la comunidad haitiana en nuestra nación.

Frente a ese desacierto del gobierno haitiano, el gobierno dominicano actuó correctamente al no acudir a la reunión de mediación que estaba convocada para este sábado 30 de noviembre en Venezuela por gestión de ese país amigo. Sin embargo, el presidente Medina y sus colaboradores racionales, ante esta situación no pueden parar en sus propósitos de buscarle la salida humana al grave conflicto creado por la injusta sentencia del Tribunal Constitucional. Ya que si eso no se resuelve rápido y con justicia, lamentablemente a nuestra nación le lloverán muchas condenas y complicadas situaciones en el plano internacional.

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