En defensa del matrimonio y la familia

En los últimos tiempos resulta más necesario que nunca defender los matrimonios y la familia. En la época actual se ha perdido un poco la importancia de los valores éticos y morales, y eso está afectando seriamente la fortaleza de nuestras familias y la solidez de las uniones matrimoniales, ya que en muchos jóvenes se está enraizando la idea de que no es necesario asumir el compromiso de casarse ni de tener hijos. Y eso es un grave error.

Asimismo, en algunos sectores de la sociedad se ha querido imponer un criterio del matrimonio y de la familia, totalmente errado y fuera de la lógica de Dios. Aduciendo una visión incorrecta de la libertad del ser humano, algunos sectores han estado planteando que es posible que en la República Dominicana se pueda aceptar como válido el matrimonio de dos personas del mismo sexo, y la conformación de una familia donde hayan hijos con un padre y una madre que sean ambos de un mismo sexo.

A pesar de los esfuerzos de esos sectores, eso es muy difícil que se acepte en nuestra sociedad, en primer lugar porque la mayor parte de nuestro pueblo es cristiano y entiende que lo válido y correcto es lo que dispuso Dios de que un matrimonio lo conforman un hombre y una mujer. Y en segundo lugar, porque ya eso está planteado como una norma constitucional

que no puede ser variada de manera fácil. El artículo 55 de nuestra constitución, donde se tratan los derechos de la familia, se establece con claridad meridiana lo siguiente: “La familia es el fundamento de la sociedad y el espacio básico para el desarrollo integral de las personas. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla.”

Eso significa que un matrimonio es la unión de un hombre y de una mujer, que para poder darle valor a otra supuesta forma de familia, es necesario modificar la constitución.

Los sectores que defienden las tres causales y el aborto, tienen en su agenda oculta impulsar que la sociedad dominicana apoye las familias con dos personas del mismo sexo. Y en ese orden, la comunidad LGTB, de homosexuales y lesbianas, están jugando un papel de primer orden.

Ya vimos que legalmente eso implica una modificación de la constitutición. Y eso no significa que estemos condenando a los miembros de la comunidad LGTB. No. Ellos tienen todo el derecho de defender sus preferencias sexuales, pero no tienen ningún derecho de estimularla y ponerla como modelo para nuestro país. Nosotros los cristianos no condenamos nunca al pecador sino el pecado. Para nosotros los gay y lesbianas son seres humanos que necesitan amor y respeto, pero que debemos ayudarlos a salir de la situación de confusión y pecado en que se encuentran.

Dios dispuso que un matrimonio se realiza entre un hombre y una mujer. Y bendijo esa relación por siempre y para siempre. El sexo fue creado por Dios, y él dispuso cómo y en qué circunstancias debe hacerse. Actuar contrario a esa disposición es ponerse fuera de la gracia de Dios y fuera de sus bendiciones para nuestras vidas.

Por eso hoy siempre, debemos defender y  preservar el verdadero valor del matrimonio y de la familia como los creó y los quiere Dios. Un matrimonio fruto de la unión entre un hombre y una mujer que se quieren, se respetan, se juran amor eterno y procrean una familia donde son modelos para sus hijos e hijas y para toda la sociedad.

Euri Cabral

Economista y Comunicador

euricabral07@gmail.com

Un comentario en “En defensa del matrimonio y la familia

  1. Angel Cuello dice:

    Estoy de acuerdo con tigo en el sentido de que no solo por un asunto cultural sino que la propia naturaleza humana lo define así, la familia es producto de la relación de un hombre y una mujer y por consiguiente de la procreación de los hijos. En el mundo animal podemos encontrar como una forma de preservar su existencia como animal, los cuales se le llaman hermafrodita; pero no es el caso de los humanos. Así que pa’ otro lado con su agenda. Dios te bendiga 🙏

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