La necesaria solidaridad con Haití

En la presente semana nuestra nación ha dado una de las muestras más hermosas de solidaridad y apoyo a una nación hermana cuando está atravesando momentos difíciles. Por nueva vez, el pueblo dominicano, encabezado por su presidente Danilo Medina, ha dado el apoyo necesario al sufrido pueblo haitiano ante los embates del huracán Mathews, que asoló esa nación hermana, golpeó duramente una parte de su territorio y dejó alrededor de un millar de víctimas mortales.

Haití es el hermano siamés de la República Dominicana. Ambas naciones a pesar de ser muy diferentes cultural, política y socialmente, tienen un elemento común que nadie puede quitar: Compartimos el mismo territorio insular. Esa situación, unida a una tradición histórica de hermandad en diversos momentos cruciales de nuestros dos pueblos, hace que ante cualquier situación complicada que se le presente a uno de ellos, la primera solidaridad que debe hacerse presente es la del hermano que está a su lado.

Cuando el terremoto de enero del 2010 golpeó de manera trágica e inmisericorde al pueblo haitiano, los primeros pasos de solidaridad y la primera ayuda que llego a ellos fue la nuestra. En ese momento, el presidente Leonel Fernández se apersonó y llevó una gran cantidad de ayuda en todos los órdenes para Haití, la cual fluyó de manera rápida y permanente durante todo el tiempo crítico que vivió esa nación.

En esta semana, nuevamente la República Dominicana muestra su rostro solidario y extiende su brazo de apoyo a los hermanos haitianos, ante los embates y desastres provocados por el huracán Matthews. En esta ocasión, el presidente Danilo Medina, digno hijo solidario de Juan Bosch, se hizo presente en territorio haitiano y abrió las puertas de la solidaridad dominicana a los hermanos de la parte este de la isla. El gobierno dominicano, sabiendo conjugar con justicia y sentido humano el verbo de la solidaridad, hizo llegar al pueblo haitiano un convoy de mas de 500 camiones llenos de comida, agua, sabanas, zinc, colchones, medicina, y además un contingente de más de 300 técnicos dominicanos dirigidos por el Ministerio de Obras Públicas se “mudaron” para el territorio haitiano afectado por el huracán, para ayudar a reconstruir los caminos y carreteras que fueron dañados por los efectos de las lluvias y los fuertes vientos.

Actuar de esa manera ante nuestros hermanos haitianos, es cumplir con nuestro sentido de humanidad y de justicia. Algunos han criticado al gobierno y al presidente Medina por este hecho, aduciendo que los dominicanos también necesitamos ayuda. Los que así piensan, muestran un alto sentido de injusticia y de indignidad. Lo que ha hecho Danilo y el gobierno dominicano es actuar con un verdadero sentir cristiano ante nuestros hermanos de Haití. Jesús enseñó que lo más importante es amar a nuestros hermanos como a nosotros mismos y esa es la mejor definición de la solidaridad.

Hay que felicitar al gobierno dominicano por actuar nuevamente con una gran sentido de humanidad y espíritu cristiano. Cuando tu hermano necesita ayuda y comida, tu caminas la senda correcta de Dios si eres capaz de compartir con él, tu escasa comida y tu amor de hermano solidario. Eso necesita el pueblo haitiano en este momento. Eso ha hecho el presidente Danilo Medina y el gobierno dominicano. Y eso debemos hacer todos los dominicanos y dominicanos a quienes nos afecta el sufrimiento y la miseria de nuestros hermanos haitianos.

Euri Cabral
Es Economista y Comunicador
euricabral07@gmail.com

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