La presencia y el amor de Dios

En estos tiempos de crisis, temor y dolor en el mundo, muchos se preguntan por la presencia de Dios. En los seres humanos, sean creyentes o no, surgen muchas interrogantes en torno a si el coronavirus es un castigo de Dios, si Él tiene responsabilidad en lo que está sucediendo y de que forma está presente ante esta situación.

El pastor Raffy Paz, pastor principal de la Iglesia Cristiana Palabras de Vida, a la cual pertenezco y donde me congrego, hizo una brillante reflexíon denominada “El amor en los tiempos de pandemia”, en el cual nos orienta a todos ante nuestros cuestionamientos, y responde las principales inquietudes en torno a qué papel juega en estos acontecimientos.

La Bibla enseña que Dios no puede tentar a nadie con el mal porque no hay mal en El. Dios es extraordinario sacando algo bueno de cosas malas, pero no es el origen de lo malo. Dios es un Dios de amor y solidaridad. Cuando Él envío a su hijo Jesús a morir por nosotros en la cruz, estaba perdonando todos nuestros pecados y dándonos amor, gracia y misericordia infinitas.

Por lo tanto, el coronavirus no es un juicio ni un castigo de Dios. El coronavirus es el resultado de la acción de los seres humanos, de su alejamiento de Dios, de su deseo de poner lo material por encima de lo espiritual. El pastor Raffy afirma que cuando Dios creó el mundo todo era perfecto, pero “el ser humano pecó y la tierra fue sujeta a vanidad y corrupción”. Y para que la humanidad fuera nuevamente perdonada y liberada, Dios envío a su hijo Jesús a sacrificarse por nosotros. Y como dice Isaías 53:5, Jesús fue “herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”

El pastor Raffy precisa que por eso no puede verse el coronavirus como un juicio de Dios, pues el juicio de Dios cayó sobre la cruz para que tú y yo pudiéramos experimentar su mejor regalo: la gracia.

“Dios no quiere nada malo para ningún ser humano. El quiere que todos seamos salvos y conozcamos la verdad. ¿Dónde está Dios en esta difícil situación ? Él está esperando de que todos volvamos a Él. Dios es un Dios de vida y no de muerte. Su deseo es que aún los que están más lejos de Él se arrepientan y vivan”, nos dice el pastor Raffy en su reflexión.

Expresa que muchos vivimos haciendo todo lo posible para evitar tormentas en nuestras vidas, pero lo cierto es que no se trata de evitar las tormentas sino de hacernos diestros manejándolas.

Y ante eso, el pastor Raffy Paz concluye sus reflexiones espirituales afirmando: “No hay garantía de que vivir en relación con Dios quiera decir que no vamos a ser contaminados con el coronavirus, pero sí hay promesa de que no pasaremos nuestra batalla solos. En este sentido, sin ninguna duda puedo decirles que, en este momento terrible, sus familias verán el bien de Dios, su gran amor, su gracia y su presencia, y nuestro Padre Celestial estará siempre con todos nosotros”.

Euri Cabral
Economista y comunicador
euricabral07@gmail.com

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