Reiventar el amor cada día

Nueva York.- En estos tiempos tan difíciles y complicados, muchos esposos y novios se dejan consumir de la vida cotidiana del trabajo y de las preocupaciones y se olvidan de lo importante que es su matrimonio o su noviazgo, el cuidado y cultivo del amor a sus esposas o novias. Ellos creen que por el sólo hecho de tenerlas a su lado y mantener un relación más o menos estable, ya no hay más nada que hacer. Y están profundamente equivocados. El amor a nuestras esposas o novias deben reiventarse cada día, debe ser diferente en cada estación de año y debe caminar siempre por la ruta de la innovación y de la sorpresa agradable.

Como esposos que amamos a nuestras esposas debemos cada día hacerlas sentir como reinas, como mujeres extraordinarias que Dios nos la ha puesto al lado como “ayuda idónea” para poder caminar en la vida con éxito y con felicidad. La rutina es la peor costumbre que hace morir el amor de los matrimonios. Los hombres se acomodan a la rutina, se olvidan de echarle agua todos los días a la planta de amor que hay en el corazón de sus esposas. Y al no hacer eso, el corazón de sus esposas se va secando, se marchita y entonces vienen las frustraciones y los graves problemas del matrimonio.

Hay que reiventar el amor cada día. No importan que sean recien casados o que, como es mi caso, tengan 25 años de casados. Para mí es un reto diario poder hacer sentir bien a mi esposa Zinayda haciendo que nuestro amor cada día renazca otra vez. Y para eso hay que saber manejar los detallles, las cosas que le gustan a nuestras parejas y que las hacen sentir importantes, bellas, nuevas y amadas. Muchas veces nos pasamos meses sin decirles a nuestras esposas que la amamos y que ellas son muy importantes para nuestras vidas. Ese pequeño detalle puede hacer que la relación tome un nuevo respiro que se expresara grandemente en todos los aspectos de la relación.

Los esposos que aman, cuidan, protejen y preservan a sus esposas deben darle todos los días una dosis de amor y de ternura. Una beso antes de irse al trabajo, una llamadita de amor a la casa, una flor sin haber motivo especial, una pequeña nota diciendole lo mucho que la aman, nunca olvidar su cumpleaños o la fecha de aniversario de bodas, una cena romántica en algún lugar de su historia de enamorados, una salida sorpresa a un parque a caminar, a un hotel a cenar, a un resort de fin de semana sin los hijos, es decir, cualquier acción por sencilla que parezca pero que haga que el amor se reivente cada día. Esa es la clave de mantener un relación de amor, sea matrimonio o noviazgo, siempre nueva, siempre fresca y siempre estimulante.

Dios me ha dado como esposa a una mujer extraordinaria, Zinayda. Con ella he construido una relación de amor que llena toda mi vida de alegría y felicidad. Y en este fin de semana estamos juntos en esta ciudad de Nueva York, reiventando por nueva vez el amor que Dios ha puesto entre nosotros hasta la eternidad. Amen!!!!

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